Saltar al contenido

Qué son las Competencias Clave

noviembre 5, 2018
Competencias clave en la educación

Son la combinación de conocimientos, habilidades, actitudes, motivación y valores que conjuntamente se utilizan para lograr un objetivo de forma eficaz. Por lo tanto una competencia clave aúna la parte teórica con la práctica y las motivaciones internas que la impulsan en aras de alcanzar el éxito de la acción. Este concepto fue impulsado en el informe DESECO preparado por la OCDE para dar una respuesta educativa a un mundo cada vez más complejo.

¿Qué es el Proyecto DeSeCo?

Se trata de un proyecto que impulso la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) que agrupa a la mayoría de los países occidentales. DeSeCo (Definition and Selection of Competences) pretendía definir un marco teórico que permitiese desarrollar un sistema educativo integral para todos los ciudadanos. La base del mismo venía definido por las competencias básicas que toda persona necesita para poder contribuir a la sociedad en la que se desarrolla. El proyecto DeSeCo tenía una visión integral y consideraba que el desarrollo de estas competencias clave se realizaba a lo largo de toda la vida. Desechando el modelo más tradicional que consideraba la educación una etapa concreta en la vida de los individuos.

¿Cuál ha sido la influencia del proyecto DeSeCo?

Enorme. Al definir un marco teórico se ha convertido en una herramienta muy poderosa para influir en los modelos educativos de los países desarrollados. Su visión se ha difundido por prácticamente todas las sociedades del mundo occidental. Su influencia va más allá de una simple cuestión teórica o intelectual puesto que cada cambio que se ha realizado, y se realiza, en el sistema educativo sigue la línea marcada por el DeSeCo. La evolución que hemos vivido en los últimos 15 años ha sido considerable. El concepto de competencia ha adquirido una tratamiento central en este proceso.

DeSeCo definió tres categoría de competencia:

  1. Uso de herramientas. Entendiendo como herramientas el lenguajes, los símbolos y los textos. La utilización del conocimiento y la información. El uso de la tecnología.
  2. La Interacción Social. saber relacionarse con otras personas, desarrollar la habilidad para la cooperación y el trabajo en equipo, gestión y resolución de conflictos, empatía y tolerancia en un mundo cada vez más diverso y multicultural, manejo y gestión emocional.
  3. Independencia y autonomía. Ser independiente dentro de un contexto mayor, saber defender derechos, intereses, límites y necesidades.

Puede parecer que todo esto no es más que la típica declaración vacía, llena de intenciones, pero sin ninguna base real. Sin embargo el DeSeCo fue más allá y declaro las competencias clave en las sociedades del futuro. Y estas competencias sí que nos sonarán mucho más cercanas, y podremos ver hasta que punto ya están en nuestro día a día. Muchas incluso las tenemos completamente interiorizadas. Estas competencias básicas son:

  • La Comunicación en nuestra lengua materna.
  • La Comunicación en una o más lenguas extranjeras.
  • Competencias básicas en matemáticas, ciencia y tecnología.
  • Desarrolla la capacidad de aprender a aprender.
  • Desarrollo de las competencias Digitales.
  • Capacidad Emprendedora.
  • Expresión cultural
  • Competencias personales y cívicas.

Como podemos observar estas competencias clave sí que nos parecen a todos mucho más cercanas. Hasta el punto de que muchos ciudadanos no se habrán dado ni cuenta de que a partir de este marco definido por del DeSeCo se influyó en su propia percepción sobre la educación. Conceptos tan modernos como las competencias digitales, el desarrollo permanente del aprendizaje o la tolerancia a toda las expresiones culturales fueron impulsadas en los modelos educativos a partir de aquí.

El Informe PISA y las Competencias Básicas

informe PISA

El informe PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes) es una herramienta de control y monitorización utilizada por los estados miembros de la OCDE. Este informe se utiliza para comprar el nivel de competencia que adquieren los estudiantes de los distintos países y sirve para orientar las políticas gubernamentales en materia de educación. Se trata por tanto de una herramienta de evaluación de los sistema educativos de los países occidentales. A partir del marco generado por el DeSeCo, PISA ayuda a evaluar las políticas implementadas por los estados miembros, analizar los resultados obtenidos y en el caso de no ser los esperados corregir las estrategias educativas.

Competencias Clave de la LOMCE

La LOMCE es la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, conocida popularmente como ley Wert. Creada en el 2013 nació con mucha polémica a nivel político y educativo. Esta ley pone las bases para el desarrollo de política educativas con el objetivo de combatir el abandono escolar, mejorar los resultados internacionales de los informes PISA y alcanzar los objetivos marcados en el DeSeCo. Es por tanto resultado del marco teórico y objetivos descritos anteriormente. Para ello la LOMCE se centra en las 7 competencias clave para el desarrollo de las personas.

1- Competencia en Comunicación Lingüística

Esta competencias esta dividida a su vez en dos áreas:

  • Comunicación en Lengua Materna. El desarrollo de las capacidades para expresar tanto en lengua hablada como escrita opiniones, pensamientos, ideas y desarrollarlas. En cualquier ámbito social y contexto cultural. Tanto a nivel personal como profesional.
  • Comunicación en Lengua Extranjera. El objetivo sería tener capacidades similares a las desarrolladas en la lengua materna, pero añadiendo un capacidad de empatía y comprensión sobre la cultura propia del idioma extranjero. Fomentando la asociación y mediación con esa cultura.

2- Competencia en Matemáticas, Ciencia y Tecnología

La capacidad de razonar de un modo analítico esta ineludiblemente asociada a nuestra competencia con las matemáticas. Números, abstracciones, pensamiento logico-deductivo. Todo eso y mucho más aporta una correcta competencia con las matemáticas. En este caso conocimiento y razonamiento son inseparables. Las matemáticas influyen nuestra comprensión espacial y en la representación de datos tan importante hoy en día para poder analizar nuestra realidad.

La competencia científica es fundamental para poder entender y asimilar el método científico. Que exige conocimientos y metodología a fin de poder cuestionar la realidad y extraer conclusiones científicas.

La competencia tecnológica deriva de la necesidad que como ciudadanos tenemos de saber cómo influye la tecnología en nuestra vidas, cómo relacionarnos y utilizar correctamente. Y conocer los riesgos que toda tecnología conlleva para los individuos y las sociedades.

3- Competencia Digital

En línea con la anterior competencia. El desarrollo técnico, cultural y económico del mundo digital requiere una preparación específica ante la relevancia que ha adquirido. Y que previsiblemente seguirá creciendo en un futuro inmediato y a medio plazo. Desarrollar una capacidad crítica con su uso y aprender la potencialidades que este mundo está generando es una competencia básica para los ciudadanos del futuro. Una nueva alfabetización.

Ser conscientes de su poder y de sus riesgos es vital para que los ciudadanos aprendan a gestionar correctamente el mundo digital.

4- Competencia Aprender a Aprender

El autoaprendizaje es el único método realmente eficaz de preparar a las personas para un futuro de cambios que no podemos prever. Es una herramienta vital fundamental cuando se vive en un época de cambio acelerado en el conocimiento, la técnica o las relaciones interpersonales. Tener la capacidad de adquirir nuevos conocimientos, habilidades o capacidades en el momento que lo necesitamos requiere un desarrollo previo. Requiere saber utilizar la experiencia previa, el autoconocimiento propio para a partir de esa base poder abordar el reto del aprendizaje con éxito.

Pero no basta con la técnica. La motivación y la autoconfianza son cruciales para que esta competencia se pueda desarrollar. Como sabemos por las investigaciones llevadas a cabo, tanto la motivación como la confianza juegan un papel central en el aprendizaje de cualquier habilidad o conocimiento.

5- Competencias Sociales y Cívicas

Vivimos en sociedad cada vez más complejas. Definidas por la superposición de culturas distintas, de formas de pensar diferentes y de opciones personales más libres de las que nunca se habían alcanzado en ninguna sociedad anterior. Esta riqueza, conlleva una mayor exigencia en las competencias sociales y cívicas de los ciudadanos para poder convivir en este tipo de sociedad. Ser capaz de participar en esta sociedad de forma eficaz y constructiva conlleva un desarrollo competencial importante. Sólo tenemos que pensar en lo mucho que ha cambiado la sociedad en los últimos cuarenta años.

6- Espíritu Emprendedor

Ya hemos mencionado los cambios permanentes a nivel de conocimiento, a nivel técnico y social. En este tipo de sociedades el espíritu emprendedor, innovador y creador es clave. Permite a los individuos tomar las riendas de su existencia y poder adaptarse en cada momento, asumiendo los riesgos inherentes a todo nuevo proyecto y aprovechando las oportunidades tanto vitales como profesionales que surgen. Todo ello en un marco ético adecuado.

7- Conciencia y Expresión Cultural

La creatividad y la expresión cultural de ideas, experiencias o emociones forma parte de la vida del ser humano desde sus inicios. Eso no impide, recalcar la importancia que tiene esta competencia en la vida de las personas. A fin de cuentas es la cultural, el arte o la música un patrimonio exclusivo del ser humano.

Muchas de estas competencias se adquieren de forma “natural”, en mayor o menor medida todas las personas las han ido desarrollando generación tras generación. Sin embargo hacer hincapié en ellas en la educación formal es un cambio profundo. Entender que la educación debe ser una herramienta para formar personas y ciudadanos, no trabajadores, está en la esencia misma de esta revolución educacional.

Las Competencias Clave y los Certificados de Profesionalidad

Y qué pasa con aquellas personas formadas con anterioridad a la definición de las competencias clave. Se asimila el nivel de estudios al desarrollo de determinadas competencias. El caso de los Certificados de Profesionalidad, que han aparecido como consecuencia de la implantación de las competencias clave, tenemos el siguiente escenario:

  • Existen 3 niveles de Certificado de Profesionalidad.
    • Nivel 1: No tienen exigencia de estudios previos.
    • Nivel 2: Como mínimo deberás tener el Graduado Escolar o el Graduado en ESO.
    • Nivel 3: Deberás estar en posesión del Bachillerato o un equivalente.
  • También puedes presentarte a las pruebas de Competencias clave que anuncia el SEPE 
  • Otra forma es a través de cursos gratuitos que te servirán para desarrolla y certificar las competencias clave

Es decir que si no tienes las competencias clave necesarias, o los estudios mínimos solicitados, para cursar un certificado profesional puedes tanto presentarte a las pruebas que convoca el SEPE como realizar un curso que certifique tus competencias y de ese modo podrás cursar un certificado profesional del nivel que necesites.

Los certificados Profesionales y las competencias laborales

El mercado laboral ha cambiado mucho en las últimas dos décadas. Las necesidades de las empresas en cuanto a la cualificación de los trabajadores se ha ido moviendo con el tiempo. Las capacidades que hoy día buscan en los trabajadores difieren enormemente en las prestaciones que los empleados pueden ofrecer debido al desarrollo formativo que adquirieron en su etapa educativa. Por esta razón los certificados de profesionalidad se diseñaron para acercar el mercado laboral y la formación de personas adultas. Estos certificados, cuya base son las competencias básicas, pretenden desarrollar las capacidades, conocimientos y habilidades que necesitan los profesionales en todo momento para mantenerse actualizados según las condiciones del mercado laboral.

La importancia de estos certificados profesionales aún está en una primera fase puesto que cambiar una dinámica formativa y empresarial lleva su tiempo. Sin embargo el mercado laboral ya está pivotando cada vez más hacía este tipo de formación debido a que desarrollan competencias laborales exigidas por las empresas. Es evidente que en el futuro este tipo de formación se adaptará mucho mejor a las necesidades de empresas y trabajadores que la formación reglada de otro tiempo. Ya que no solo se basa en conocimientos generalistas, como hacía la formación reglada en otra época. Busca el desarrollo de esas capacidades que debería tener toda persona, tanto en un puesto de trabajo como en su vida personal.